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Publicado el 2 septiembre, 2021

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba: «Estas canciones son dinamita y están hechas para explotar»

Por Víctor Manuel Conejo Manso
Derby Motoreta’s Burrito Kachimba - Mallorca Music Magazine

Súbase cada cual a su máquina del tiempo y retroceda dos o tres años. Salga a la calle y pregunte a quien quiera y a cuantos quiera si cree posible que en un futuro muy próximo una banda que referencia por todas partes tanto a Triana y Smash como a la psicodelia setentera va a convertirse en fijación sonora tanto para puristas de melena y cuero como para los típicos modernos siempre esclavos del cliché de turno, tanto para añoradores de la electricidad setentera como para poperos. Las respuestas serían indudablemente no, no, no y no. Pues eso ha pasado con Derby Motoreta’s Burrito Kachimba.

En 2019 publicaron su debut homónimo, y ya llamó la atención que se lo editara el sello del Primavera Sound. En él, colaboraciones con prodigios como Kiko Veneno o Rocío Márquez, y homenajes a iconos como Camarón y Lorca. La expectación ante su segundo lanzamiento era casi desmedida, y los tiempos laxos que ha impuesto la gestión de la pandemia de coronavirus no ha hecho sino favorecer la alquimia, coronándolo sin voz a la contra. Es Hilo negro, coproducido por la banda junto a Jorge Gil y Tera Bada de los estudios sevillanos Sputnik, y masterizado, como tocaba, por un dios: Brian Lucey, quien produce, mezcla y masteriza en Magic Garden Mastering (Los Ángeles, EE UU) y un primera fila que ha trabajado con bandas como Arctic Monkeys o Black Keys. Otra novedad reciente en torno a la banda es que han compuesto la banda sonora de Las leyes de la frontera, la nueva película de Daniel Monzón y adaptación de una novela de Javier Cercas sobre la Barcelona quinqui de finales de los 70.

Más rock, más andaluces, más psicodélicos, más quejío, más noise, más kinkidelia. Más voz de Dandy Piranha, guitarra de Gringo, también guitarra de Bacca, bajo de Soni, batería de Papi Pachuli y teclados de Machete Carrasco. Con DMBK, al menos de momento, todo es siempre MÁS.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba actúan el viernes 3 de septiembre en la sala Es Gremi de Palma. Si no hay novedad o anuncio que lo revoque, las entradas hace semanas que están agotadas. Contesta a este cuestionario el guitarrista Gringo.

Un detalle antes de empezar: he buscado tu nombre real por redes y en un par de entrevistas he leído «Walter Scott». ¿Te llamas así, como el autor de «Ivanhoe», con todo lo andaluz que eres?

Qué va. Me puse ese nombre en mi Facebook personal porque es mi apellido, y no sé cómo ha trascendido.

¿Hay un caballero andante dentro de ese andaluz y de ese guitarrista?

No, no, para nada. Simplemente somos parientes.

¿Parientes?

Sí, familia lejana del escritor escocés. La lástima es que el castillo de la familia [en Abbotsford House, al sur de Escocia] es ahora patrimonio nacional y propiedad del Estado.

Habría sido perfecto como local de ensayo.

Como para grabar allí discos de Led Zeppelin o de los Rolling.

Yendo al inicio ortodoxo de la entrevista: ¿Qué tal va todo en «La próxima gran banda española»? No lo digo yo, lo dijo Fernando Navarro [firma habitual de El País y periodista musical de referencia].

Estábamos en Madrid, por la calle, y tuvimos que pararnos a leerlo cuando nos lo pasaron. Y las cosas van muy bien, muy contentos: tocando y girando como se puede, con la gente sentada y los aforos limitados, pero sin parar. Las sensaciones son muy buenas, el público responde. Siempre nos dan ganas de abrazarnos después de cada concierto.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba - Mallorca Music Magazine

Por poco que fuera, ¿han pesado las expectativas?

La verdad es que no. Lo estamos disfrutando mucho porque llevábamos muchos años estando en otras bandas. Con esta ha saltado la liebre, y todo esto que nos está pasando nos está llevando a disfrutar mucho de todos los procesos por igual. Desde salir a tocar y que no te conozca nadie, hasta ahora que la gente se sabe las canciones.

Ni siquiera al entrar a grabar, conscientes de la enormidad de miradas apuntando hacia vosotros.

Eres consciente de que te va a escuchar mucha más gente que con el primero, pero vivimos en una especie de realidad paralela. La fanfarria de ahí fuera está muy bien, pero no vivimos ahí sino en el trabajo diario, y ahí no hay ruido. Ni en el local ni en la furgoneta.

Por tanto este disco es exactamente, al 101%, el disco que DMBK quería que fuese.

Así trabajamos: seguimos el camino que sentimos que debemos seguir. Cuando acabamos un tema, nos miramos y decimos «Esto está tó guapo», entonces ahí lo tenemos. Y no hay nada más.

Y eso que os edita un sello de dimensión notable como es el del Primavera Sound. Entonces es tal que así, como lees en las notas de promo: descarados y macarras.

Exacto: descarados y macarras, pero porque hay mucho trabajo detrás, que es como mejor se hace.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba - Gitana

Es tan intangible como palpable y detectable: surge un grupo nuevo que ipso facto es EL GRUPO. «¿¡No conoces a los…!?». Y en este país, no sé si es un remanente de catetismo o qué, suele llevar directamente al estupendismo, a la pandemia del siglo XXI: el narcisismo. Si eres auténtico, si eres guay, TIENES que no solo escuchar a tal grupo sino venerarlo. Y me intriga muchísimo si eso llega hasta la banda.

Sí, llega. Pero como decía antes, queremos vivir en esa realidad paralela en la que cosas como esa no nos interesan. Somos conscientes de que nuestra dimensión ha crecido hasta un nivel nacional, incluso nos llega feedback desde Sudamérica. Notamos que estamos entrando en un montón de hogares.

Por ejemplo: no os he visto en directo. ¿Qué tipo de público tienen los Derby? ¿Muy mezclado, mayormente de melena y pantalón de cuero? Vuestro concierto en Palma lo monta un hipster, y me consta que se han vendido muchísimas entradas en la escena heavy de aquí.

Es cierto que tenemos mucha transversalidad en cuanto a público, lo cual nos llama mucho la atención. Tenemos mucho público que quiere recuperar todo ese sabor del rock de los 70, que incluso viene a los conciertos con sus hijos de 20 años. Y también te encuentras heavies, metaleros, poperos, hipsters… Hemos creado una familia muy guay que todos sentimos cercana, como si en los conciertos estuviésemos tocando en el salón de la casa de cualquiera de los que están ahí. Un público muy guerrillero.

Entonces no hubo plan previo.

¡En absoluto! [ríe] En ningún momento pensábamos que íbamos a llegar a tanta gente tan diferente.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba - Mallorca Music Magazine

¿Y lo contrario? ¿Existió en los inicios la preocupación de no salir del gueto, de llegar solo a un público muy concreto sea rockero, setentero, andaluz o el que sea?

No preocupación, pero no limitarse sí fue una idea fundamental desde el inicio. De ahí, por ejemplo, toda la parafernalia con la «kinkidelia», para salirnos de estar solo en el rock, o rock andaluz, o rock progresivo. De hecho no nos consideramos una banda de rock, sino de músicos cuyo lenguaje utiliza baterías contundentes, guitarras contundentes y una voz poderosa. En el local de ensayo hay muchos gustos musicales, incluso opuestos al rock, que alimentan este bicho.

Pues vayamos entonces a la pregunta ante la que paniquean todos vuestros seguidores: ¿sois hipsters? ¿Sois unos modernos?

[ríe] Como decían los Smash: somos hombres de las praderas.

Respecto a toda aquella música rupturista de la Andalucía de los años 70: se os define como más rock que todo aquel rock, más andaluces que aquello, más psicodélicos, con más quejío y más noise. De acuerdo, pero todo eso no sirve de nada si por encima de todo no existe un directo poderoso, poderosísimo, que complete y aúpe la personalidad del grupo. ¿Existió esa conversación previa en el local o en el bar? Más aun teniendo en cuenta que los integrantes de la banda tenéis recorrido previo.

Es la clave de todo. Siempre lo decimos: el directo es la punta de la pirámide. Y como cada uno de nosotros tiene ya bastantes horas de vuelo con su instrumento, y sin ser ninguno un virtuoso sí te sientes técnicamente desahogado. Lo ponemos todo en el directo porque podemos hacerlo. Y porque haces discos para girar. Ocho horas de carretera para tocar hora y media, y hacer esa hora y media inmortal. Sin olvidar que eso sería imposible si no lo llevases todo perfectamente ensayado y estructurado.

Todo ideal ahora que ya no tenéis que cargar y descargar los amplis o montar en el escenario.

Todavía no lo tenemos.

¿No?

Qué va. Estuvo a punto de llegar, pero luego vino el curi-vuri y se cayó todo. Pero estamos a puntito.

¿El «curi-vuri»?

Nuestro batería sabe muchas palabrejas, y en una entrevista dijo «curi-vuri» en vez de coronavirus, y desde entonces todos la utilizamos siempre.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba - El Valle

En el primer disco había declaraciones de principios: un tema con la portentosa Rocío Márquez, que además es Nana del caballo grande de Lorca, que además cantó Camarón; una versión de Viejo mundo, que también la cantó y además fue escrita por otro dios como Kiko Veneno. Fue casi lo primero que pensé cuando os descubrí: a este grupo le interesa muchísimo la imagen. Y precisamente, porque tú te encargas de los videoclips: ¿la principal declaración de principios en este segundo disco es lo audiovisual?

Ha sido una apuesta al nivel de todo desde que armamos la banda. El nombre largo, la etiqueta «kinkidelia», los motes, etc. Después de muchos años de proyectos y poniendo límites, en este no quisimos poner ninguno y salir a jugar con todo. Y ese todo es la música, el directo, nuestra estética y todo lo audiovisual. Por ejemplo, en esta gira hemos incorporado un técnico de luces que aporta una vuelta de tuerca más a nuestro directo, consiguiendo que todo esté mucho más compensado en cuanto a música y lo visual. Eso significa «Hilo negro»: reivindicarnos como creadores e intentar como mínimo subir un escaloncito a todos los niveles, sea composición, música, directo, imagen, todo.

Sospechaba que no venía por el dicho popular de «Más viejo que el hilo negro».

Nada, nada…

Y al final de todo el proceso, con todas vuestras influencias y bagaje, no sonáis a revival sino a 2021.

Porque esa era otra de las premisas clave desde el comienzo. Dijimos «vamos a hacer como hacían Pink Floyd». No la música que hacían sino la actitud que tenían al hacerla, la que sentían que tenían que crear, con todo su bagaje musical, pero respondiendo a la época en la que vivían. Hacemos la música que nos toca por la generación en la que vivimos.

¿Es un simplismo decir que Somnium Igni Pt. 1, del primer disco, y Somnium Igni Pt. 2, del segundo, son una fotografía, un retrato, un resumen de lo que la banda aspira a alcanzar en ese álbum y ese momento concreto?

Lo que pasó fue que al grabar el primero, habiendo surgido el concepto completo de la canción, no nos dio tiempo a grabarla. Entonces decidimos partirla en dos, y distinguir la primera con guitarra y voz frente a la segunda que incluye todo el desarrollo. Entonces, las dos partes juntas sí son una especie de abanico de todo lo que hacemos, como si fuera una fotografía.

¿Y por qué están ambas en medio de su respectivo disco y no al principio o al final?

Porque está pensado para el vinilo: la primera parte está al final de la cara A, y la segunda al principio de la cara B. Para que puedas practicar las mezclas en tu casa [ríe].

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba - Mallorca Music Magazine

Se ha alabado mucho el salto cualitativo en la voz de Dandy Piranha: más en primer plano, con más tonalidades, y también menos puntiaguda. Pero a mí me preocupaban especialmente las guitarras. Sobre todo en lo técnico: con sus excepciones, en general no hay tradición sólida en grabar guitarras afiladas, dolientes y violentas como las vuestras.

Honestamente, no nos preocupó en absoluto. Pero porque debido a la pandemia tuvimos muchísimo tiempo para trabajar las mezclas y el espacio justo que necesitaba cada hueco, cada compás, cada instrumento. Luego ya, de serie, le ponemos mucho cuidado y mucho cariño a las voces y a las guitarras, que solemos grabar con un par de miles de amplificadores a la vez. También al bajo y a la batería. Hay casi alquimia. Pero no le prestamos especial atención a ningún elemento concreto. Tal vez sí algo más a la voz porque es el hilo que te conduce de canción a canción, y porque estas canciones pedían una voz menos chillona y más reposada.

¿Existe una versión pequeña de DMBK? ¿Habéis hecho conciertos totalmente acústicos, o existe el proyecto o la simple idea de hacerlos?

Hemos hecho algunas canciones en acústico por temas de promo en radios, pero estos discos no los hemos concebido para traducirlos al acústico. Quizá en el futuro aparezcan canciones con más madera y menos electricidad concebidas para ese tratamiento. Todo se puede hacer, más íntimo y en una dimensión diferente, pero la verdad es que ya hemos dicho que no varias veces a propuestas de conciertos de ese tipo o en formato reducido. Estas canciones son dinamita y están hechas para explotar.

Habrá que esperar. Porque no hay que olvidar que muchas de las grandes bandas de guitarras setenteras eran también grandes bandas acústicas.

Por eso precisamente alguna vez lo hemos hecho. Rearreglas los arreglos y siempre encuentras cosas. Pero ahora mismo nos interesa más consolidar el proyecto con una contundencia eléctrica.

Hago esta pregunta ya de manera habitual, y tratándose de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba y de vuestro directo, más: ¿algún plan concreto para el primer concierto normal, con la gente respirándose encima?

La verdad es que no. Pero algo habrá que pensar: siempre que llegamos a la curva en los conciertos notamos que la gente se agarra a la silla y ya no puede más. Tenemos muchas ganas de seguir ese hilo negro con la gente dándose codazos y echándose la sangre unos encima de otros. Creo que simplemente saldremos al escenario, nos volveremos locos y que pase lo que pase.

No está nada mal como plan concreto.

Igual de camino al concierto se nos ocurre algo. En uno que hicimos al principio, una especie de bolo secreto, creo recordar que el segundo que dimos, yendo hacia allí el batera se encontró en la calle a una mujer vendiendo mostachones de Utrera [tipo de bizcocho aplanado típico de la ciudad sevillana de Utrera]. Compró una caja para llevárselos después a su casa, pero durante el concierto Bacca, el otro guitarra, bajó al camerino a por ella y acabó repartiéndolos entre el público.

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Periodista de Cultura desde 1997. Lo último, 18 años en Diario de Mallorca (también como diseñador editorial). Antes recuerda haber pululado por Cadena Ser/Radio Mallorca, IB3 TV/Ràdio, Mondo Sonoro Balears, Youthing o Radioaktivitat, más diversas promotoras, productoras, agencias de comunicación, centros de creación y gestión cultural, etc. Ingresos extra como DJ y liante.

Comentario: 1

  • Pedro López

    Responder 7 septiembre, 2021 - 07:18 h.

    Buenísimos, de lo mejor que hay en la actualidad y sus directos mejor que el disco.

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