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Publicado el 6 junio, 2021

Clara ilusión y mastodóntica decepción

Fotografías de José Luis Luna
Texto por Gonzalo Nadal
Mastodonte - Géiser Festival de Primavera - Mallorca Music Magazine

Son Amar, sábado 29 de mayo de 2021

Tercera jornada del Festival Géiser con Clara Ingold & The Silver Pickles y Mastodonte

Luces y sombras, por este orden, en la tercera jornada del Géiser. Con menos público que en jornadas anteriores, Clara Ingold & The Silver Pickles aportaron la frescura y el gusto que a Mastodonte le faltó. La organización del festival continuó perfecta, en especial por su cuidadas, meticulosas y elegantes formas a la hora de hacer respetar y cumplir las exigentes medidas sanitarias al público presente.

Abrió la tarde en Son Amar la banda de la mallorquina Clara Ingold y cerró la velada el grupo vasco Mastodonte liderado por Asier Etxeandia. Las casualidades de la programación unió a dos artistas conocidos, y reconocidos, por sus dotes interpretativas en escenarios teatrales y televisivos. Los dos presentaban sus recientes creados proyectos musicales. La actriz palmesana acompañada por The Silver Pickles, y el bilbaíno formando dúo con el compositor y multi-instrumentista italiano Enrico Barbaro.

La cantante novel y sus músicos se suponían, con ese manido y despectivo concepto, “teloneros” del artista principal, que nada de eso fue por actuar en escenarios diferentes, público destinado antagónico y propuestas e intenciones opuestas. Mientras que Clara Ingold y los suyos ofrecieron un debut fresco, sin pretensiones, natural y cercano, el dúo mastodóntico no llegó a lo esperado ni querido, pretendiendo abarcar mucho y apretando poquito.

Clara Ingold & The Silver Pickles

Clara Ingold & The Silver Pickles se presentaron en el escenario exterior con insuficientes vatios, descuidada atención por parte del técnico de sonido, espontánea puesta en escena, nervios no disimulados y pocas horas de ensayos. Pero fue más que suficiente cuando hay talento natural, humildad, gusto musical y pasión por lo que se hace. Y lo más importante, esa innata cercanía, autenticidad y frescura que siempre ofrece la menor de la saga Ingold, ya destapada como excelente compositora como ya nos avanzó en su reciente obra teatral Peajes donde interpreta en solitario parte del repertorio que pudimos disfrutar el sábado pasado ya con banda completada.

El tiempo y las tablas pulirán un producto que promete gracias a una voz y estilo personal que no pueden acompañarse mejor, por la manera de entender y disfrutar la música, de Puter al contrabajo, Juanmi Bosch a la guitarra y Mané Capilla a la percusión.

Folk, algo de grunge y punk, pop e incluso pinceladas de rockabilly y country que sonó a unplugged sin serlo y que inundó de frescura y vitalidad una hora de esencia de buena música que, aún necesitando ser rodada, pulida y arreglada, ha nacido para quedarse.

Canciones alegres, pegadizas, divertidas y reales que, sin adornos innecesarios y pedantes, se memorizan para siempre desde el primer estribillo e invitan al coreo y participación del oyente como Supergirl, Ets un Puta, Mother Fucker y Espacios Imaginarios. Gusto exquisito a la hora de decidir incluir en el repertorio un cover, el Lovecats de The Cure, toda una declaración de intenciones de hacia donde va musicalmente una banda con apenas meses de vida. Clara Ingold no necesita afinar ni exhibirse vocalmente para comerse el escenario, ni pretender ser graciosa para serlo. Pura autenticidad.

Mastodonte

Mastodonte actuaron en una sala interior sobrada de medios y butacas. Un derroche de potencia, luz y escenografía que, más que un concierto o teatro musicado, pareció un espectáculo desfasado de un boy que canta en la despedida de soltera en una discoteca de Ibiza a las cuatro de la madrugada. Eso sí, Asier canta muy bien y derrocha una impresionante y camaleónica voz que podría romperlo si abandona esa intención impostada de pretender ser un sex symbol a caballo entre Miguel Bosé y Tino Casal, pero que se queda en parodia de lo que fueron dos artistas que supieron mezclar como nadie su música y su sexappeal, glamour y creatividad en la España de los noventa.

Si bien el dúo Etxeandia&Barbaro sorprendieron con su primer y anterior espectáculo, La Transfiguración del Mastodonte, cuidada propuesta secundada por músicos de primer nivel, en Mallorca quisieron ofrecer lo mismo pero sin banda, sin hilo argumental y sin ningún tipo de gusto. Algo más de una hora de bases pregrabadas, samplers e insufribles efectos de sonido y teatrales que resultaron excesivos, por momentos grotescos y en todo instante inadecuados y descuadrados.

Enrico alternaba guitarra y bajo, pero se limitaba a doblar secuencias grabadas produciendo un extraño efecto de playback trasnochado, lo mismo que su compañero vocal, quien no atinaba a la hora de decidir si doblar su voz principal o los coros grabados por él mismo.

Musicalmente sólo se les podría valorar por el par de canciones que ofrecieron a mitad de repertorio y donde abandonaron todo artificio, cuando sólo hubo cuerdas, las de la Les Paul de Enrico y las de la garganta de Asier. Un momento íntimo, sin coreografías chabacanas ni mentiras enlatadas. Y tampoco fue nada del otro mundo. El instrumentista es un experimentado músico de estudio, nada virtuoso pero si estudiado, y se le notaba por momentos algo incómodo en su papel de partenaire del chulapo guapetón y cantor que enloquece a los fans con exhibiciones vocales y contoneos erótico festivos.

Sobre la escenografía, miren ustedes las fotos y opinen. Eso sí, ese paquidermo plateado no estuvo ahí erecto todo el concierto. Lo comenzó a inflar Asier al cuarto tema soplando con su boca la trompa del supuesto mastodonte. En fin, todo un derroche de originalidad y delicadeza artística.

¿Qué música hicieron? Pues no sé, ellos se definen como autores de una música conceptual techno dance con influencias pop, rock y punk. Pues eso supongo que fue. Pero poco importa cuando plantas un elefante inflable plateado de tamaño natural y dices que es un Mastodonte. Perfecta metáfora.

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Publicado por:

Fotógrafo de la escena musical española y local desde 2010.
Colaborador de festivales y revistas de ámbito nacional, ha expuesto en diversas ciudades españolas y en el extranjero.
Fotógrafo en Mallorca Music Magazine.

Músico, cocinero y periodista. Toca en 'Sweet Mango Band Jazz Live Events' , 'Elisa R' y 'Lost in Translation'. Ha colaborado como crítico de música y cine, cronista cultural y deportivo, y redacción reportajes informativos, divulgativos y publicitarios. Ha trabajado para Europa Press, Diari de Balears, Última Hora, No Badis, Balearic Home and Living, entre otros y Productoras tv como LC y CEF, Telefonica y gabinetes de prensa. Aprendiz de todo y maestro de nada.

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