
Una historia de amor inmortal, de aquellas que traspasan el telón y se instalan en el corazón del espectador. Giselle, el ballet romántico por excelencia, regresa a los escenarios de Mallorca en una producción de primer nivel que promete atrapar tanto a los amantes de la danza como a quienes se asomen por primera vez a este universo.
El próximo 26 de abril, el Teatre Principal d’Inca acogerá la versión del Ballet de Barcelona, una compañía que se ha ganado un lugar de honor en el panorama nacional gracias a su rigor técnico y a unas puestas en escena visualmente apabullantes. Bajo la dirección artística del coreógrafo Leandro Pérez Sanabria, esta producción bebe de la escuela del Ballet Nacional de Cuba, una garantía de pureza estilística y elegancia.
La función, que dará comienzo a las 19:00 horas y tendrá una duración de 110 minutos, nos transportará a la Alemania medieval. Allí conoceremos a Giselle, una joven campesina de espíritu inocente que se enamora perdidamente de un misterioso desconocido. Lo que ella ignora es que su amado es en realidad el duque Albrecht, un noble prometido a otra mujer. Cuando la verdad sale a la luz durante la fiesta de la cosecha, la frágil salud mental de Giselle se quiebra, arrastrándola a un destino trágico.
Pero la muerte no es el final. En la segunda parte, la joven es reclamada por las Wilis, espíritus de novias traicionadas que vagan por el bosque condenando a los hombres a bailar hasta morir. Es entonces cuando la historia se eleva a lo sobrenatural para hablarnos de perdón y redención.
Fiel a la partitura original de Adolphe Adam, el montaje conserva toda la esencia del repertorio clásico, pero incorpora tecnología escénica actual para sumergirnos por completo en sus dos mundos: el terrenal y el etéreo. Una oportunidad única para dejarse llevar por la belleza de un clásico atemporal.