
Eran los años 90. Las verbenas de los pueblos de Mallorca vibraban con un sonido único, unas letras que mezclaban mallorquín y castellano con inteligente ironía, y una puesta en escena tan desenfadada como inolvidable. Ahora, Ossifar, el grupo que se convirtió en fenómeno social y musical de la isla, vuelve a subirse a un escenario para celebrar un reencuentro histórico.
Dijeron que no volverían y se despidieron para siempre el pasado año en Inca, pero no. Será el próximo viernes, 3 de julio, a las 21:00 horas, en una cita única donde volverán a amagar con la despedida. La banda, que nació casi por casualidad en 1989 y cuyo nombre tomaban de una empresa de limpieza de pozos negros —fiel reflejo de su estética chapucera y cercana—, supo conquistar al público con una mezcla inclasificable: pop, rock, bolero, techno y mucho humor. Sus canciones, repletas de originalidad y una temática profundamente arraigada a la sociedad mallorquina, siguen siendo parte de la memoria colectiva de la isla.
Tras la trágica muerte de Biel Mesquida, alma del grupo, en 2003, la llama nunca se apagó. En 2008, el espíritu Ossifar revivió con una gira independiente que recorrió los pueblos de Mallorca. Ahora, con esa misma energía festiva y el legado de un repertorio que en 2010 se recopiló en un triple CD, la formación promete una noche para recordar.
Un concierto imprescindible para quienes bailaron sus letras irreverentes y para las nuevas generaciones que quieran descubrir a unos de los grandes de la música popular mallorquina.