
El cómico mallorquín más variat (como diría su padre) llega con un show híbrido donde mezcla chistes que no pidió permiso para contar, monólogos con dosis extra de sinceridad y sus famosas diapositivas (que ni él sabe cómo funcionan). 75 minutos de risas garantizadas… o al menos 45, que tampoco somos máquinas.
⚠️ Aviso importante: Si te lo pierdes, tu padre tendrá razón (otra vez).