
Miércoles 26 de agosto en Felanitx
Love of Lesbian + La Habitación Roja DJ set + Victoria Lerma
Love of Lesbian: noche fantástica y necesaria
Andrea Arroyo
Antonio Sureda (ver galería)
El parc municipal de Sa Torre de Felanitx vivió anoche una de esas noches que cuesta dar por terminadas, que te alegra y te deja resonando en la cabeza. Love of Lesbian llegaba a las Festes de Sant Agustí en un momento especialmente simbólico: después de veinticinco años de carrera, la banda ha decidido hacer un parón y cerrar con su gira “El último verso” una etapa que ha dejado algunas de las canciones más reconocibles del indie español. Pero los de Barcelona han querido manifestar que no es un adiós.
La noche comenzó con Victoria Lerma, que puso la primera nota musical a una velada que iría creciendo poco a poco. La mallorquina, acompañada Joan Palerm a la guitarra, Biel Abrines al bajo y Sergi Tomàs a la batería, recorrió algunos de sus temas como «El desierto» o «Días de surf y piña colada», preparando el terreno para lo que estaba por llegar. Después tomó el relevo La Habitación Roja DJ Set, que se encargó de mantener el ambiente y dejar el escenario listo para los grandes protagonistas de la noche.
Unos minutos antes de las 22:30 la marcha imperial de “La guerra de las galaxias” anunciaba su llegada: Santi Balmes, vocalista del grupo, Julián Saldarriaga y Jordi Roig, guitarristas, y Oriol Bonet a la batería subían al escenario acompañados de Ricky Falkner al bajo, Dani Ferrer al teclado y Marc Clos a la percusión. Desde los primeros compases de «Ejército de salvación» quedó claro que aquella predicción lanzada al inicio del concierto —que sería una noche especial— no era ninguna exageración.
Con «Cuando no me ves» y «Bajo el volcán» demostraron que la banda venía con todo. Tras esos primeros temas llegó el momento de saludar a Felanitx. El primer “Bona nit” resonó con fuerza, e incluso se coló alguna broma en alemán antes de que la banda recordara esos conciertos inolvidables que dan también sentido a su tema «Noches reversibles».
La emoción dio un salto con «Contradicción» y la imagen de Rigoberta Bandini proyectada en las pantallas. Poco después, Saldarriaga tomó la palabra para recordar con el corazón en la mano el vínculo que sienten con la isla, abriendo paso a un tierno homenaje a Joan Roca (Antònia Font) a través de «Sesenta memorias perdidas».
Después llegaron «Belice», «¿Qué vas a saber?» y una de las canciones que ya forman parte del imaginario colectivo de la banda: «1999». Era el momento de brindar, y Love of Lesbian propuso al público levantar las copas para seguir la fiesta con «La Champions y el Mundial», de su último álbum.

Entre bromas, un repertorio muy acertado, cercanía e interacción constante con el público, Balmes y compañía demostraron que un concierto de esta banda no es solamente una sucesión de sus canciones. También es un diálogo permanente de naturalidad y sinceridad con quienes están al otro lado del escenario. En uno de esos momentos y, gracias a su carisma, provocaron una nueva oleada de sonrisas y complicidad mientras recordaban la importancia de quererse a uno mismo para dar paso al emblemático tema de la banda «Me amo».
El concierto continuó haciendo un recorrido por algunos de los grandes temas de la banda hasta llegar a «Incendios de nieve». Entonces el público entregado movía los brazos de un lado a otro –casi– al mismo tiempo, convirtiendo el recinto en una enorme marea humana.
Un breve respiro tras «La hermandad» sirvió solo para coger carrerilla, porque el público tenía claro que la noche aún no había terminado. Nadie se movió de su sitio. Sabían que aún quedaba mucha magia por exprimir y no se equivocaban. De repente, la banda volvió a sus puestos para invitar a alguien muy especial: la artista felanitxera María Hein subió al escenario para acompañarles en «Allí donde solíamos gritar», creando un ambiente único y muy especial.
Sí, el calor apretaba, pero la temperatura sobre el escenario siguió subiendo hasta estallar con «Los irrompibles« y «Fantástico», donde mezclaron otros temas conocidos y encontraron a un público dispuesto a cantar cada palabra. El recinto entero coreando al unísono un “fantástico, parapaparapara” marcó el clímax de una noche ya desatada. El final definitivo llegó con un himno, «Club de fans de John Boy», la opción perfecta e inevitable para coronar una velada donde la banda y su público se fundieron en una sola voz.
Fueron cerca de dos horas de buena música, con la voz inconfundible de Balmes, un sonido nítido muy cuidado y una banda que supo combinar emoción, humor, nostalgia y energía. Love of Lesbian no se limitó a ofrecer un concierto más ni una despedida, convirtió su paso por la isla en una emotiva celebración. Si este concierto en Mallorca fue como se anunció desde Felanitx un “darrer ball”, la banda se aseguró de que nadie quisiera que terminara. Hay conciertos que se acaban cuando sales del recinto. Pero otros que te dejan con la banda sonora perfecta sonando en la cabeza durante mucho tiempo.













































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