
Sábado 6 de junio en Es Gremi
Angelus Apatrida: Guillermo Izquierdo (voz y guitarra), José J. Izquierdo (bajo), David G. Álvarez (guitarra) y Víctor Varela (batería).
Whoremageddon: Jaume Vilanova (voz), Alberto Ruiz (bajo), Pablo Pérez (guitarra), Tomeu Moyà (guitarra) y Juan Cardell (batería).
Angelus Apatrida sobrevuelan Es Gremi
Miquel Ángel Seguí
José Luis Luna (ver galería)
El pasado sábado 6 de junio teníamos una cita con el thrash metal con la actuación de los albaceteños Angelus Apatrida. Hacía tiempo que la escena metalera de la isla necesitaba una visita así.
Pero antes teníamos que ver a los locales Whoremageddon, un grupo que ha hecho del heavy metal, lo rural y lo mallorquín su sello de identidad, horneado eso sí, con un buen sentido del humor y buen rollo.
Empezaron a las 20:47h con la intro «In Infernum Ardeant» (en la que se describe como hacer bien un pa amb oli si no quieres arder en el infierno) mientras aparecía el grupo y su desenfadado cantante Jaume Vilanova mostrando el portaestandarte en el que figuraba la cabeza de un porc negre sobresaliendo de la isla de Mallorca. Después de la intro, entraron de lleno en la primera canción «Un pa amb oli amb el dimoni», imaginaria cena mallorquina con Satanás, muy apropiada teniendo en cuenta que el concierto fue el 06-06-26, canción con unas afiladas y bien ejecutadas guitarras a cargo de Tomeu Moyà y Pablo Pérez.
Siguieron con «Meat Axe» y «Fill d’un animal». El grupo iba tocando los temas de su reciente aparecido EP «Porcdemonium». Llegaba el turno de su ya conocido himno «Up the Whores!» con el que invitaron al público a corear su famoso estribillo manteniendo una buena base rítmica a cargo de Alberto Ruiz (compañero mío en tareas profesorales) y Juan Cardell a la batería, mientras el cantante ondeaba la bandera del grupo de lado a lado sobre nuestras cabezas.
Después de tocar «Love Beggar», llegó uno de esos momentos que crean afición y compañerismo con el público. Mientras tocaban el tema «Herbes dolces» se armaron de sendas botellas de herbes dolces y unos vasitos y un par de miembros del grupo bajaron del escenario a repartir bebida entre el público y ya de paso a tomarse ellos un trago también.
Para redondear su actitud hacia lo mallorquín acabaron con el tema «Porc negre» culminando con un fragmento guitarrero de «La balanguera». Es lo que tiene reivindicarse como un grupo heavy metal 100% made in Mallorca.

Y llegaba el turno de que salieran a escena la buena apuesta de la promotora Deathligth Music para celebrar su veinte aniversario, periodo en el cual hemos podido vivir grandes momentos viendo una buena y variada escena metalera. ¡Por muchos años más!
Angelus Apatrida es un grupo que está en un gran momento de forma y que lleva años cimentando su buen hacer en el mundo del thrash metal. Venían a Es Gremi a ofrecer un repertorio variado con una muestra de canciones de discos de todas las épocas.
Empezaron su descarga a las 22:10h con el tema «One of Us» («Cabaret de la Guillotine», 2018) canción de una potente energía y que empieza con una frase muy sintomática de estos tiempos “¿Qué es lo que está equivocado en el mundo hoy?”, para continuar denunciando la hipocresía y mediocridad y manifestando que, si te asquea todo eso, entonces eres uno de los nuestros. Continuaba la denuncia de la hipocresía a través de la voz del guitarrista y cantante Guillermo Izquierdo esta vez dirigida a los que se creen superiores a los demás con el tema «Snob» («Aftermath», 2023).
Pero si la cosa empezó con energía, no iba a ser menos con el tercer tema de la noche llamado «Indoctrinate» («Angelus Apatrida», 2021) que generó el primer circle pit (consistente en que el público corre en círculo dejando un vacío en el centro) del concierto. El tema promueve la tolerancia y el pensar de forma crítica frente al adoctrinamiento. Con estos tres primeros temas, el público ya estaba entregado a la energía y fiereza de las guitarras de David Álvarez e Izquierdo, así como a la contundencia de José Izquierdo al bajo y Víctor Valera a la batería.
Y tenía que llegar uno de los mejores momentos de la noche para mi gusto, que fue la interpretación de la canción «Cold» («Aftermath», 2023). Este tema refleja una magnífica combinación de energía, dureza y melodía en la música, así como una profundidad temática en la letra. Es una de esas canciones que uno acaba pensando que lo tiene todo.
No podían dejar de lado sus temas más antiguos y le tocaba el turno a «Vomitive» («Give ‘em War», 2007) y el público se lo agradeció desarrollando su segundo circle pit de la noche. A partir de ahí, el público continuó con la variante del mosh pit (consistente en chocar y saltar unos con otros sin un orden establecido) en el siguiente tema «Of Men and Tyrants» («Clockwork», 2010).

Estábamos ya a la mitad del concierto y la contundencia que ofrecía el grupo con las canciones estaba bien amasada y muy bien conducida por el carisma de su cantante. En ese momento el grupo decidió darle un punto más de aceleración speed metal a la velada, con el tema «We Stand Alone» («Angelus Apatrida», 2021) con un nuevo circle pit del público demostrando la buena sintonía que había en el ambiente en una sala llena de gente. La aceleración no decayó y le siguió el tema «Violent Dawn» («The Call», 2012).
Uno de los momentos más especiales llegó cuando Álvarez bajó del escenario con su guitarra para mezclarse entre el público, mientras el cantante decía al público que lo cuidaran, a la vez que le incentivaba a que hiciera un solo de guitarra. Después del solo y sin subir al escenario de nuevo, acometieron la canción «Give ‘em War» que dio título al álbum, atronador sonido de un tema que hizo que el público volviera a moverse haciendo un circle pit alrededor del guitarrista mientras no paraba de tocar. Ahí no acabó la cosa, durante la canción subió al escenario, pero sólo para seguir su recorrido por el primer piso corriendo entre el público sin dejar de tocar la canción y quedarse junto a la mesa de sonido situada arriba. Fue uno de los momentos estelares de conexión con el público de la sala.
Esta situación de buena conexión continuó (ya con todos los músicos sobre el escenario) con otro de los momentos álgidos de la noche al tocar el tema «Sharpen the Guillotine» («Cabaret de la Guillotine», 2018) con cambios de ritmo, buenos riffs de guitarra, un estribillo pegadizo que invita a ser coreado, y una letra que invita a tomar conciencia de las desigualdades sociales y aunar el descontento social para una rebelión ciudadana que luche contra las injusticias.
Estábamos llegando al final del concierto y no podía ser más que de forma demoledora, como iban demostrando durante toda la actuación, tocando «Serpents of Parade», único tema representante del disco «Hidden Evolution», 2015. La energía del grupo no paraba, moviendo las cabezas sin parar (headbanging que se repitió en todas las canciones) con la velocidad y contundencia del tema.
Sabiendo que tocaban la canción «You’re Next» («The Call», 2012) estábamos al final del concierto, aunque más de uno pensaba (yo incluido) que nos regalarían algún bis. Descarga en bloque en una condensada hora y quince minutos de concierto para satisfacción de los presentes.
Angelus Apatrida se trata de uno de esos grupos que a base de trabajo, tesón y carisma han conseguido tener un lugar en la escena thrash, incluso a nivel internacional. Esa dedicación, para mí, está al nivel de otras bandas conocidas del género como Megadeth o Overkill que han formado una carrera musical en base a la dedicación y la constancia en la edición de discos y realización de giras.
Inmersos actualmente en la gira internacional “Summer of Malevolence”, la visita a Mallorca de Angelus Apatrida ha sido un regalo para nuestras pasiones metaleras. Ahora su vuelo les llevará por otras tierras con su contundencia musical y su reivindicación de una mayor justicia social. Les deseo una gira fructífera y que pronto aterricen de nuevo por esta isla del Mediterráneo.














































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