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Publicado el 25 diciembre, 2021

Juan Perro, el negro del Ebro

Fotografías de Joan F. Ribas
Texto por Lost Angeles
Juan Perro - Mallorca Music Magazine
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Sant Josep de Sa Talaia (Ibiza), sábado 11 de diciembre de 2021

Concierto de Juan Perro en el Auditori Caló de s’Oli por el décimo aniversario del ciclo Cañas’n’Roll

Mucho ha llovido ya desde esa Lluvia del porvenir que me enamoró platónicamente de Santiago Auserón. Siendo aún adolescente, me escapé con mi hermana y mis amigas «de extranjis» a un concierto, sin sospechar lo que me esperaba realmente. Cuando empezó a sonar la música de Radio Futura, el poder hipnótico de la voz de Santiago Auserón, pero sobre todo sus letras, me abdujeron mental, física y espiritualmente. Aquello fue una auténtica experiencia mística para mí, todo lo que había a mi alrededor desapareció y solo éramos él, los músicos y yo.

No obstante, y aunque parezca muy personal, no fui la única, eso mismo le ocurrió a la mayoría del público asistente. Y es que en Ibiza aún recordamos aquel memorable «San Pepe Rock» de una ventosa noche de Marzo de 1987, y la entrañable presentación de su LP La Canción de Juan Perro (BMG-Ariola, 1987), disco que fue grabado en Nueva York. Incluso escuché una historia, acerca de que aún existe una grabación de ese concierto en el archivo de una emisora de radio de las Pitiusas, aunque eso habría que verificarlo.

Poco queda ya de ese hedonismo que respiramos en los 80, como remarca Juan Perro (Santiago Auserón) cuando se refiere a la situación de la industria de la música en la actualidad, citando a David Geffen, magnate, empresario y productor de artistas como Nirvana, Crosby, Stills, Nash & Young, que tuvo las narices de demandar a Neil Young por no ser comercial y llegó a decir barbaridades como «La industria del espectáculo sería perfecta sin los artistas».

Él tuvo en su momento el instinto para dar el cambio y ahondar en otras raíces musicales más exóticas, experimentar con estilos como el dub, el bolero, la habanera, el reggae, la bossa-nova y sembrar la «semilla negra» de la música latina en nuestro país. Además, también se sumergió en el jazz, el blues, el soul y la música africana, por lo que se autoproclama el «Negro del Ebro». Y es que quizás se necesitaba un poco de mestizaje en este país.

Según dice el cantante: «La música actual es cómo comida basura». Bueno, no voy a entrar en debates sobre eso, personalmente, no opino lo mismo, si buscas encuentras. Internet también ha abierto camino a artistas que jamás hubieran llegado a su público de no ser por las nuevas tecnologías, eso sí, sin el glamour ni el lujo de otras épocas. Lo que sí es cierto, es que si nos quedamos anclados en el circuito comercial instaurado, todo es un producto procesado, preparado para el consumo rápido. Él mismo se enorgullece de no pertenecer actualmente a la industria del «mainstream», de la que salió por voluntad propia. Aunque debo decir que él se lo podía permitir, ya que no solo ha sacado partido a que Radio Futura haya sido la banda referente por antonomasia en nuestro país, captándonos como fieles seguidores, sino que además, como hombre culto e inteligente (es Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid), sigue reinventándose y sabe conectar con el público a través de su poder de oratoria y su humor inteligente (deliciosamente trasnochado), y que si he de ser honesta, y aquí me van a crucificar, roza lo políticamente incorrecto y nos encanta.

Él tuvo en su momento el instinto para dar el cambio y ahondar en otras raíces musicales más exóticas, experimentar con estilos como el dub, el bolero, la habanera, el reggae, la bossa-nova, como hizo también David Byrne a principios de los 90, y sembrar la «semilla negra» de la música latina en nuestro país, que germinó muy a pesar de muchos (entre ellos una humilde servidora, muy afterpunk en aquella época). Además, también se sumergió en el jazz, el blues, el soul y la música africana, por lo que se autoproclama el «Negro del Ebro». Y es que quizás se necesitaba un poco de mestizaje en este país.

Juan Perro ha aglutinado un público fiel que compra sus discos y le sigue en sus conciertos, también algún que otro despistado que piensa que todo lo pasado fue mejor y que acude con la esperanza de volver a escuchar los temas de Radio Futura que le hicieron vibrar en su adolescencia. Ahora vayamos a la crónica que es lo que nos acontece.

Crónica del concierto

El pasado día 11 de diciembre se clausuró el décimo aniversario del ciclo Cañas’n’Roll, que como broche de oro nos trajo la esperada visita de Juan Perro. El mítico artista actuó en el Auditori Caló de s’Oli en versión dúo acústico acompañado del excepcional guitarrista Joan Vinyals, apodado «El Dimoni» por su destreza con las cuerdas.

El recital se compuso de tres partes: Postales Sonoras, Postales antiguas y Postales de ayer, hoy y siempre, con los brillantes y mordaces monólogos que aporta en cada presentación como hilo conductor del recital. La primera parte del repertorio estuvo compuesta de canciones del álbum El viaje (La Huella Sonora, 2016), un disco grabado en acústico (voz y guitarra) en el qué podemos disfrutar de sonidos latinos, afroamericanos, matices de blues jazz, alguna pincelada de «scat» y, por encima de todo, sabor cubano. Pudimos apreciarlo en canciones como «Ámbar», «Luz de mis huesos», «En la frontera» o la maravillosa «Nada y Agua de limón», para la que hizo participar al público en sus coros. Pero quisiera destacar «Los inadaptados», que se abrió con un brillante prólogo «auseriano» y que está inspirada en «Vidas rebeldes» (1961), la última película de Marilyn Monroe, dirigida por John Huston. Un clásico del cine que, según escuché decir a Auserón, «habla de las luces y sombras del siglo XX», pero también de una época en la que algunas personas «se levantaban y se bebían una vaso de whisky para desayunar y matar sus penas y soledades».

También interpretaron otras canciones con gran virtuosismo del «Dimoni» en sus riffs y solos, como «Duerme Zagal», «El Mirlo del Pruno», «Una bestia que ruge» y «Río Negro», de su álbum homónimo editado en 2011. Y la esperada el «El Puente Azul», del álbum Tierra para bailar (1992) de Radio Futura, que es de las preferidas del artista y que tocó con alma de blues.

El momento más emotivo de la velada fue el bolero La Mentira, conocida como Se te olvida, de Álvaro Carrillo a la figura de Antonio Escohotado, ilustre filósofo, jurista y ensayista, muy apreciado por todos, y que falleció el pasado 21 de noviembre en Ibiza. Cómo broche de oro interpretaron el clásico Semilla Negra que todos estaban esperando.

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