
Viernes 23 de octubre en La Movida.
Con naXisca + Pau Vizcaino + Espurna + Stress Pills
Clausura y altura
Víctor M. Conejo
Marina Rueda (ver galería)
Gran clausura del Pop-Rock porque resumió las cuatro semifinales: propuestas artísticas bien perfiladas y conciertos entre niquelados y sorprendentes. Abrió naXisca, que sigue asentado su personalidad autoral con una ambición ejemplar. Vino en formato inédito con bajo y chelo, más su guitarra y teclado, para cantar con una amplitud de miras musical y temática cada vez más afianzada. Chapeau su versión pop rockera de «La balanguera» para abrir.
Le siguió Pau Vizcaino y su excelente banda, que hicieron rebosar de fonk La Movida, muy hábilmente complementado con hip hop y pop. Flowazo de combo y flowazo de bolo, con una fluidez cimbreante que puso cabezas y caderas a navegar. Sueltísimos y también muy sólidos, tener al frente un cantante que lo tiene y vaya si lo tiene les permite sentarse en cualquier cumbre como cualquier rey.
La banda manacorina Espurna se sobrepuso a dos roturas de cuerdas del guitarra merced al encanto y hechizo de su vocalista, que es incluso mucho más cuando canta. Qué bien emocionan, suben y bajan, se ponen taimados tan bien como veloces. Alcanzan cotas de musicalidad que impresiona, bien con ternura casi trágica, bien con hiperenergía melancólica. Muchas ganas de mucho más.
Y salieron los muy jovencísimos Stress Pills a cerrar semifinal y primera fase, y vaya pedazo de bolaco. Certeramente furiosos, clavados en sus riffs espídicos, impecable la locomotora que llevan a la batería. Conciertazo de rock urbanita, de club con chaqueta de cuero. Y al frente un chaval con una personalidad escénica ya muy cimentada y sobre todo una voz clavada, perfectísima en su comunicatividad y prácticamente infalible en su afinación.






















































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