Contacta

Mallorca Music Magazine te acerca toda la actualidad musical balear con especial atención a la escena local.

DATOS DE CONTACTO

Tarifas publicidad

Publicado el 18 junio, 2026

Maria Arnal: “Es ahora cuando he conseguido la libertad artística, y tengo que celebrarla y honrarla”

Por Víctor M. Conejo
Maria Arnal · Mallorca Music Magazine

Las voces y los cuerpos de Maria Arnal (Badalona, 1987) son infinitos. Y siguen surgiendo: de cada particularidad, más universos; de cada mundo, nuevas voces. Todas suyas, analógicas y digitales. Ahora siente que sucede más que nunca, porque esta creadora poliédrica que también genera instalaciones, trabajos de investigación sonora, bandas sonoras o conferencias sobre IA aplicada al arte, acaba de publicar su primer álbum en solitario: «AMA».

Con trece canciones producidas por Alizzz, el mallorquín Pau Riutort y ella misma, mezclado por Jake Aron, masterizado por Joe Laporta y editado en Atlantic Records, son sonidos orgánicos en diálogo con la electrónica avanzada.

La casa de arte que es su primer disco en solitario está dedicado a la primera herida de su corazón, el fallecimiento de su prima-hermana por VIH cuando tenía quince años y ella trece: “A.M.A. son sus iniciales. Ella me dejó una carta que nunca pude responder, pero su muerte siempre estuvo muy conectada a mi relación con la música. Y aunque su cuerpo no exista, su presencia siempre ha perdurado a través de la música, un ámbito que siempre me ha ayudado a convivir con su ausencia. ‘AMA’ es ser dueña de este momento a la vez que el imperativo del verbo amar. Es un disco que solo podía hacer ahora”.

Lo presenta este sábado en el arranque del ciclo “La lluna en vers” organizado por Fundació Mallorca Literària.

La Lluna en Vers 2026. Especial de Lluna “Nit de solstici”.
Sábado 20 de junio en el Santuario de Consolació, Sant Joan, 20:30h, 28€

Maria Arnal.

Presentación de «AMA».
+ DJ Conejomanso.
Entradas

-Primer álbum en solitario y claro, con la longitud y amplitud de tu recorrido, cuesta hablar de Maria Arnal en términos de debutante. Con todas la marias que están metidas en este disco, es inevitable preguntarte si hasta ahora no habías podido, no habías querido, no te habían dejado o sencillamente, ha llegado y el momento era ahora.
-Creo que un poco de todo. Creo que cuando comencé en el mundo de la música tenía unas inquietudes, ambiciones y ganas de vivir unas determinadas experiencias que han ido evolucionando, y que puede verse en cómo la música ha ido transformándose. Es evidente que hay una perspectiva de trayectoria, como es evidente que este disco es diferente de lo anterior. Como experiencia, internamente lo he notado muchísimo, y creo que externamente también se ve. Y también creo que es un disco que puede ayudar a hacer crecer al público, sobre todo al más joven. Es un disco que, para mi sorpresa, a la gente de más edad que le gustaban los trabajos anteriores, con más guitarra y otros arreglos, más cerca de una cierta idea de cantautora, de una sonoridad más… no sé cómo decirlo…

-¿Ortodoxa, aún hablando de una artista poliédrica como tú?
-Sí, aunque por encima de todo siguen encontrando en la voz todo un trabajo de tradición, de calidad, y para mi sorpresa han entendido esta evolución de manera positiva y la abrazan. Siento esta ruptura como hacia un camino mucho más auténtico y singular.

-Has hablado del público más joven. ¿Había una voluntad de llegar a ello?
-No, qué va. A mí misma me ha sorprendido mucho. Creo que estamos en un momento en el que la idea de pop como género, algo muy interesante, se está desdibujando muchísimo. Ya no tiene que ver con unos determinados instrumentos ni estructuras ni letras ni motivos. Ahora es algo mucho más plástico, y que hay muchos artistas que está contribuyendo a que sea así. Tanto a nivel nacional como global. Creo que también el mismo público joven tiene voluntad de escuchar sofisticación por medio de la mezcla de diferentes géneros, entendiendo la música como algo mucho más abierto respecto a generaciones anteriores. Todo ello es lo que puede hacer que de repente un disco como este pueda interesar a un público más joven que no los discos anteriores.

-Hablando con Blai Bonet, es decir, leyéndole, encontré el leitmotiv que has señalado es el de tu nuevo disco: “No me talleu els brots del meu dolor”.
-¡Qué bonito! Sí, totalmente. De hecho, tenía clarísimo que el disco tenía que comenzar con ese verso de Safo: “Lo que te quede por decir, te quedará por llorar”. Para mí, es un disco en el que digo desde un lugar muy libre, muy íntimo y también muy nuevo. Antes, compartir el proyecto hacía que hablase desde un lugar menos personal. Sentía que lo que dijese salía desde dos voces, no solo desde la mía. Por eso las canciones eran menos… sí, menos personales. En este quería ponerme el reto de escribir desde ese lugar nuevo, y tener menos digamos limitaciones. Ese verso de Safo tiene mucho que ver, por un lado, con quienes nos dedicamos a decir a través de la música, la poesía, de la imagen. Quienes nos dedicamos a llorar, en el sentido de sublimar las palabras en otros materiales. Porque no lloramos solo por tristeza, no es un mecanismo monopolizado por ella. Llorar es un mecanismo de exteriorizar la emoción, pero hay muchísimas emociones que están conectadas con el lloro. Desde la empatía elegante a una sensación de clímax, una alegría o nostalgia, incluso nostalgia de futuro, desde una gran necesidad de vivir. Este disco tiene mucho que ver con exteriorizar todas esas emociones, palabras, historias, pasiones que han estado dentro de mí y hasta ahora se habían expresado en los anteriores proyectos. De alguna manera, «AMA» es el principio de un nuevo camino. Como un primer…

-¿Cómo una primera verdadera libertad?
-Sí. Y ha venido con ese reto de atreverme. Y porque defender un primer proyecto en solitario es una responsabilidad muy grande. Pero he deseado tanto estar en el momento en el que estoy ahora, que aunque sea mucha presión y soy muy exigente, también me encargo de recordarme que es ahora cuando he conseguido esa libertad artística y tengo que celebrarla y honrarla.

-Pues el otro día estaba en una conferencia sobre Safo, también organizada por Fundació Mallorca Literaria, y una experta en su obra nos lanzó una idea fascinante: Safo quería ser libre, pero realmente no sabía cómo conseguirlo. ¿Tú? ¿Estás colmada en tu deseo de libertad o, por ejemplo, sientes que ese proceso no ha hecho más que empezar, te ha generado aún más ganas de trabajar, y ya tienes en mente más discos?
-Siempre tengo ganas de hacer más cosas. No lo puedo evitar. También porque en el proceso me voy conociendo a mí misma. Otra cosa importante es que en los últimos años he podido hacer música en otros proyectos además de los míos propios. Para varios proyectos de danza contemporánea y con Marcos Morau de La Veronal, para cine, ahora me voy un mes y medio a Tokio con Marcos para un proyecto sobre Mishima en el que he hecho la música y también canto en directo. Obviamente mi proyecto es el principal, pero he tenido muchas posibilidades de expresarme en paralelo, y he podido no concentrarlo todo en el mío. Cojo una idea musical que me motive, una dinámica creativa que no haya experimentado antes, e intento respetar las, entre comillas, autolimitaciones o el marco que me ofrecen, intentando expandirlo en profundo. Digamos no en rizoma, en horizontal, que es lo que me posibilitan otros proyectos. Por ejemplo, en el proyecto de Japón toda la música es súper folk. Es música de cuerda japonesa y mediterránea, con una voz súper melismática, muy expresiva, muy coral. Por contra, en mi disco he buscado una voz que tiene cosas acústicas pero sobre todo un sonido muy digital.

-A menudo has expresado esa idea: tu libertad te la has buscado y la has ansiado, pero en ocasiones te ha llegado de otros lugares, otras personas, otras disciplinas, y de manera totalmente insospechada.
-Exacto.

-El álbum tiene tres productores: Alizzz, Pau Riutort y tú. ¿Riutort el mallorquín, el de Beach Beach?
-¡Sí! Es de Palma.

-¿Cuál ha sido su parcela de trabajo?
-Mucha, la verdad. Ya hace años que trabajamos juntos, y me encanta. Tenemos una relación muy creativa, y le gusta acompañarme en todos esos proyectos tan diferentes. Ya tenemos una manera de trabajar muy concreta, y ha estado en muchas de las canciones desde el principio. No hemos trabajado los tres juntos, sino yo con uno y después con otro, para luego ir sumando los procesos. Para mí era muy importante ponerme en la situación de producir, no solo de tener la idea y visualizarla, sino también entender de qué manera y cuáles son los procesos técnicos que hacen que lo que imaginas suene después de una u otra manera. Pau ha sido fundamental en ese proceso, tiene mucha experiencia trabajando en proyectos muy pop, pero también le gusta mucho esa diversidad que comentaba en la que yo participo. Se pone muy al servicio de lo que le transmites, y eso es muy importante. Me ha ayudado muchísimo a encontrar mi camino.

-Alizzz viene de una cultura muy concreta: grabar, mezclar, masterizar y publicar en veinticuatro horas.
-Es muy así. Con él trabajas por sesiones. En cada una haces una canción con su letra. Trabaja a un ritmo con mucha velocidad, pero también porque sabe lo que quiere. Yo soy más de proceso, pero ha sido muy brutal ver que también se pude hacer de esa manera. Ha hecho que acelere mi ritmo de composición. He buscado dos personas que tuvieran mucha experiencia en le mundo d ella producción, y que supieran ponerse al servicio de una idea, que me pudiesen acompañar desde un lugar muy inspirador pero no invasivo, porque este disco era para atreverme a encontrar una voz propia. Quería acompañarme de gente que no tuviera la necesidad de poner su voz propia como tal, sino que simplemente fueran buenos productores. Cada uno me ha ayudado muchísimo a su manera, y quiero seguir trabajando con ellos. Sobre todo porque me respetan como cantante y compositora, y también como productora.

-Me gustó la dicotomía que te planteó Cora Novoa en su entrevista: no eres solo cantante, eres directora artística y ahora más que nunca.
-Sí, pero no se puede hacer nada sin equipo. Todas las cosas, chulas, bonitas y mágicas están hechas en equipo. Puedes tener las mejores ideas, pero si no hay un equipo que te ayuda a concretarlas, a llegar donde no llegas, no funciona.

-Ama de tu voz física, y también de tu voz digital. ¿Batalla constante, o equipo feliz?
-Sí, es una batalla. Pero para mí era muy importante explicar cómo ahora mismo soy ama de mis voces digitales. Cómo he utilizado toda esa tecnología que está definiendo nuestra época. “Ama”, aparte de ser un palíndromo, que me encanta, solo tiene dos sonidos, que son los primeros que aprende a pronunciar una voz humana. La “a” es el fonema más sencillo de pronunciar y la “m” es el primero que se aprende. “Mare” tiene esos dos fonemas en todos los idiomas porque no es una cosa cultural sino fisiológica. Nuestro cuerpo aprende a decir la “m” porque entrena la musculatura para decirla mientras estás mamando del pecho de la madre. Es un sonido que aparece gracias al cuerpo de otra mujer. Esa idea está en el disco: la voz física como una extensión del cuerpo. La voz es el cuerpo, y hoy día tenemos la tecnología que puede separar la voz del cuerpo. Quiere decir que si no tienes el control de esa otra voz, o quien controla esa voz, por extensión puedes controlar también el resto del cuerpo. Al final, todo eso tiene que ver con el patriarcado, que ha buscado con todas las tecnologías de todas las épocas tener el control sobre el cuerpo femenino. Por eso no es casualidad que las primeras voces sintéticas hayan generado personajes como Siri. Si miras la historia de la Humanidad, la necesidad o el interés o la curiosidad por clonar la voz humana es muy antigua. Un órgano busca imitar la mecánica de la voz humana. En el siglo XIX, con el boom de los inventos mecánicos, surgieron las “máquinas parlantes” que intentaban reproducir a través de unos tubos toda la mecánica de la laringe humana, para ponerles después caras de mujer, buscando con ello tener le control de su voz y por extensión de su cuerpo. “Ama” tiene que ver con tener el control de mi voz física, creativa y artística, como de tener la libertad de poder asumir esa responsabilidad, y también de mis voces digitales.

-Me gusta la expresión “humanizar la inteligencia artificial”. ¿Tu trabajo y tus intereses van por ahí?
-Es que nunca ha existido sin los humanos. Los humanos hemos diseñado esas herramientas, y es cierto que se están utilizando a nivel masivo para la extracción de datos sin consentimiento. Eso es así. Es una herramienta de control. Pero aún así, es una tecnología tenemos que poder experimentar, y hacerlo desde el arte, que es muy interesante para entender toda la carga simbólica, todo el peligro y toda la potencia que se puede alimentar lo colectivo. Por mi parte he intentado hacerlo como he podido.

-Mira que hibridas, pero de todo lo que te enriquece me fascina especialmente la colisión creadora que debe haber sido tu trabajo con Marcos Morau. Y claro, me intriga si hay algo de todo ello, al nivel que sea, tal vez de metodología, en «AMA».
-Totalmente. De hecho, tengo unos vídeos divertidísimos de Marcos escuchando el disco cuando estaba decidiendo el orden de las canciones. Le he tenido muy presente en todo el proceso porque coincidió cuando hacíamos juntos “La muerte y la primavera”, que además era un proceso muy diferente, con sintetizadores, muy coral y de voces. De hecho, en el disco hay una canción que es una evolución de una que compuse para él. Para mí Marcos es como un hermano mayor, que admiro muchísimo y con quien me entiende muy bien. Siempre me lleva a sitios donde tal vez no me atrevería a meter mi propia voz. Algo que no le permito a mucha gente, pero en él confío totalmente. Y también sucede que él crea muy rápido, y me interesa captar esa velocidad.

-Él dijo entrevista: “El prestigio solo me interesa si tiene que ver con el hecho de que mi lenguaje tenga personalidad y sea identificable”. ¿Te interesa el prestigio?
-Pienso lo mismo. El prestigio puede ser una forma de validación de tu lenguaje, y puede llegar por número de escuchas o visualizaciones, pero otras veces viene separado de todo eso y llega por su propio impacto cultural aunque sea menos “mainstream”. Lo cual tiene valor porque la cultura tiene que ser un ecosistema, y no debe ser un monocultivo. El prestigio a veces ayuda a que proyectos así sean sostenibles. Lo que me interesa de todo ello es que se entienda lo que puedo aportar. Hay un poema precioso de Martha Graham que dice “Existe una vitalidad, una fuerza de vida, una energía, una urgencia que a través de ti se traduce en acción, y puesto que solo hay una como tú, esta expresión es única. Si la bloqueas, nunca existirá a través de ningún otro medio y se perderá”. Creo mucho en eso. Cada cual tiene su duelo, su gracia, su lugar. Y hay gente que es para mucha, como la hay que es para poca. Pero el impacto que esos proyectos pueden tener, aunque sea a poca gente, puede ser igual de grande, gigante. Cada cual tiene su camino, y su propia responsabilidad de hacer que esa voz que tiene dentro se comparta con el mundo. Para mí es importante honrar eso, atreverme a hacerlo.

-En una entrevista mencionas a Martha Graham, quien se atrevió a llevar al escenario el lenguaje oculto del alma, en una época en la que eso era una osadía. Y que a menudo repetía una palabra muy prosaica, como si fuera si mayor enemigo: pudor. ¿Lo has sentido en este disco en el que te transparentas tanto?
-Sí que he pensado si este espacio mío tan íntimo le podría interesar a la gente. Pero la reflexión que viene después de eso es que no lo hago para nadie más que para mí. Y ese trabajo de hacerlo para mí es lo que resonará en el resto de la gente. No es lo que explico, sino el hecho de hacerlo y decirlo. Lo diré a mi manera, lo mejor que pueda, honrando ese proceso, y eso será lo que inspirará.

-Y claro, el escenario. Te imagino, componiendo, grabando, y pensando no sé si preocupada y obsesivamente: “El directo, el directo, el directo”. ¿Cuándo tuviste clara su concepción?
-Siempre es así. La tuve clara muy desde el principio. Y justamente, influencia de Marcos: quería que hubiese danza, que es algo que nunca me habría imaginado. Si me lo hubieses dicho hace tres años habría dicho que ni de coña. Imposible.

-Exacto: es la primera vez que incorporas danza a tu directo.
-Sale de haber trabajado con él, con La Veronal, de haber trabajado y estado en contacto con los cuerpos de las bailarinas. Este disco está escrito desde la flor de piel que tiene una reflexión sobre el cuerpo, sobre cantar, sobre el cuerpo como instrumento, sobre qué se puede reproducir y qué no se puede reproducir sintéticamente. Quería que la danza estuviera presente desde el principio, que las coreos perteneciesen a ello. Piensa que antes de acabar el disco se hizo el espectáculo.

-¡Cierto! El espectáculo se presentó seis meses antes que el disco.
-Como es un disco muy digital, para mí era muy importante que la primera vez que se pudiese escuchar la canción fuera en el concierto y fuera cuerpo a cuerpo. Teniendo esa complicidad del cuerpo a cuerpo, de decirle al mundo: estás aquí la primera vez que presento esta canción, y quiero ver tu reacción. Tenía muy claro que a nivel escénico quería algo más allá del concierto musical. Que algunas canciones funcionaran como transiciones, y otras como singles, trabajando todo el tema del movimiento no desde lo coreográfico pop, sino precisamente buscando un lenguaje mucho más cercano al lenguaje fragmentado de Marcos. Las coreos las hizo Ariadna Monfort, que ha trabajado muchos años con él en La Veronal, que ha hecho un trabajo increíble. Marcos vino al estreno y ha estado muy presente. Su canción preferida es «Que me quiten», y me pidió los órganos para “La muerte y la primavera”. Hay un camino de ida y vuelta muy constante.

-Me da la impresión de que el directo de este disco va a mutar con el tiempo.
-Seguro que es así. De hecho, ya ha cambiado muchísimo, mi equipo lo sabe y le gusta que suceda. Este viernes en Madrid estrenamos escenografía, en verano haremos algunos cambios y estrenaremos realización en directo. Para mí el escenario es un espacio de experimentación y me gusta que esté vivo. Me gusta que pasen cosas y que esté vivo como yo lo estoy. Por ejemplo que un día me apetezca o no cantar una u otra canción. Todo el equipo está preparado para que haya cambios, y responde muy bien a ello.

-Con todo lo versátil que eres, también pinchas desde 2023.
-Sí, pero es un hobbie, no lo pienso como algo profesional. Es porque tengo muy buenas amigas, del colectivo “Me siento extraña”, que organizan sesiones. Veru, DJ profesional, me dio clases y lo he hecho tres o cuatro veces. Pero solo es algo que me parece muy divertido. Claro, tengo mucha música, me encanta mezclar, pero es algo extra-extra-extra.

-¿Y qué pinchas?
-Un poco de todo, pero en su momento lo que más me motivaba era poder cantar en directo y cantar. Procesar mi voz grabada a partir de pistas a capela, y hacer una especie de remixes de mis propias canciones. Si pruebo algo y me gusta, me obsesiono. Pero tengo tantas cosas que hacer antes… Por ejemplo, estoy con todo el tema de la gira, y también haciendo toda la música de Japón porque tiene que estar acabada a final de este mes. Ahora tengo diez días para acabarla y es un trabajazo, es una hora de espectáculo. Son muchas canciones, es un disco. De hecho, el otro día los del sello, Atlantic Records, me decían si no quería publicar toda esa música. ¡Pero si no tiene nada que ver con «AMA»! Es como un disco de folk japonés-mediterráneo. De hecho, ¡atención! Con Marcos siempre tenemos una especie de palabras-clave, y este disco es “Bonet japonés”. En él cantaré canciones mallorquinas, como una que descubrí hace muchos años en el archivo de Alan Lomax, en la carpeta de tiene sobre Sóller [la canta] o la de “les figues” [la canta]. Tal vez podría cantarlas este sábado.

-Por cierto, antes y después de tu bolo pincho yo. ¿Alguna petición?
-¿Ah sí? ¡Qué guai! Te doy la libertad total de poner lo que quieras.

Enrédate en nuestras redes:

Publicado por:

Víctor Manuel Conejo Manso en Mallorca Music Magazine

Periodista de Cultura desde 1997. Lo último, 18 años en Diario de Mallorca (también como diseñador editorial). Antes recuerda haber pululado por Cadena Ser/Radio Mallorca, IB3 TV/Ràdio, Mondo Sonoro Balears, Youthing o Radioaktivitat, más diversas promotoras, productoras, agencias de comunicación, centros de creación y gestión cultural, etc. Ingresos extra como DJ y liante.

No hay comentarios

Deja un comentario

Con la colaboración de: